Mercedes y Bruno buscaban una boda pequeña, elegante y sin prisas.
Además la tenían que organizar desde Bruselas y con dos niños pequeños.
La madre y la hermana de Mer, se convirtieron en sus ojos y manos.
Querían casarse en España pero buscamos en Barcelona, Valencia e incluso Galicia.
Casa Esquileo fue el escenario perfecto para una celebración íntima.
La ceremonia, emotiva y sencilla, dio paso a un almuerzo cuidado al detalle por el catering El Laurel.
La música en directo de Bodas Cantadas creó una atmósfera cálida y cercana, de esas que invitan a quedarse un rato más.
New Frame Photography captó la esencia del día: natural, honesta y profundamente estética.
Una boda discreta, bonita y exactamente como ellos imaginaban.
Las celebraciones de alto nivel no se miden por el número de invitados, sino por la excelencia de cada detalle. Escríbeme y os abriré las puertas de una cuidada selección de fincas para bodas pequeñas en Madrid.
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