Bárbara y José deseaban una boda íntima, elegante y muy divertida.
Durante días miramos el cielo para poder celebrar el almuerzo bajo los pinos. El sol salió, y el paisaje hizo el resto.
La Blonda diseñó un menú perfecto para un mediodía relajado.
Rocío Cuevas creó unas flores en tonos cálidos que dialogaban con la estación y el entorno.
Flamenkito Vente Pa’Cá, el DJ Juan Rey y La Liada construyeron una fiesta tan cuidada como auténtica.
Finalmente Honey Fotomatón puso el punto divertido a un día perfecto y absolutamente personal.
Las celebraciones de alto nivel no se miden por el número de invitados, sino por la excelencia de cada detalle. Escríbeme y os abriré las puertas de una cuidada selección de fincas para bodas pequeñas en Madrid.
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